He vuelto al ritmo de Septiembre-Octubre 2007. No soy de los que se estresan rápidamente con cualquier cosa, sobre todo porque a este nivel, en el que los proyectos son de índole personal voy sin prisa pero sin pausa, y este es el ritmo en el que me encuentro ahora.
Toca escribir dosieres y fichas, rellenar formularios, pegar sellos, llamar a unos y otros para organizar eventos y cosas, coordinarte con gente, revisar el día de hoy y mañana… Es como si el espacio temporal en el que vives fuera mucho más amplio y ocupara unas horas antes y después del presente y todo se moviera al unísono como una invisible coreografía de sucesos.
Hay cosas en esa coreografía que todavía no terminan de seguir el ritmo adecuado. A día de hoy todavía no tengo una confirmación de Granada 10 con la que arrancar definitivamente el estreno, y espero que me la den en un par de días como mucho para que todo fluya adecuadamente o buscarme otra solución (que las hay), y aunque puedo respirar tranquilo porque el corto y el resto de videos que quiero proyectar están terminados, la inquietud de la obra final (a que no esté finalizada de verdad), siempre está presente.