
Día 3, día final, día de nervios. Desde que me levanté estaba con muchísima inquietud en el cuerpo. Los pasados rodajes habían sido en sitios cerrados, manejables y fuera de cualquier imprevisto extraño que nos hiciera perder tiempo, pero esta vez era diferente. En exteriores la cosa cambia mucho, y yo, como Hermana Novicia del convento de las Carmelitas Directoras, no sabía que iba a pasar. Además hoy había varios factores que jugaban en nuestra contra: por un lado las escenas de exteriores había que rodarlas antes de que se fuera el sol (ya que no teníamos focos) y por otro, había que coordinar a mucha gente y además no sabíamos si llovería (aunque el tiempo decía que no, pero ya se sabe…).
Volví a escribir el plan de rodaje, para ajustarlo aún más y de paso detallarlo lo más que pude. Esa tarde, habíamos quedado a las 3 en Fondo Reservado para organizar a la gente y que las protagonistas se fueran preparando para el rodaje, ya que tardan 2 horas en maquillarse y vestirse (además de que hoy, iban muchísimo más despampanantes). Como yo tenía trabajo de 4 a 6, dejé a Alex al cargo de la expedición zombie hasta que yo llegase.
Total, que a las 3:30 todavía nos faltaba gente y yo ya tenía que volver a la oficina. Así que mi intranquilidad no hizo más que aumentar por momentos ante el retraso de todo el rodaje y el sol que se apagaba cada vez más. Las dos horas de trabajo fueron eternas, y al salir disparado como el correcaminos para el rodaje, tan sólo había dado tiempo a rodar 4 planos de los 39 que teníamos para hoy, una auténtica locura. Afortunadamente la locura terminó hasta bien. Al llegar saqué el látigo de Indiana Jones y empezamos a grabar a velocidad de vértigo, agobiando un poco al personal y al equipo, pero no había otra manera.
Para cuando el sol se fue, ya sólo nos quedaba un plano por grabar, para el cual nos trasladamos a Fondo Reservado de nuevo, y menos mal, porque el cambio de plano de forma inesperado quedó DIVINO. Además estoy orgullo de ver como efectos especiales absolutamente cutres dan tan bien el pego.
Al final, el rodaje, terminó bien, tengo miedo de ver las escenas de exteriores, ya que no sé como han quedado exactamente, pero confío en que pueda montarlas bien. Tras el rodaje y recoger, pasamos un buen rato hablando con Margot, Tormenta y Marvel en el “backstage” y completó un día redondo, que pronto tendrá su fruto en la pantalla.
Y colorín ensangrentado, el rodaje de Pestañas Asesinas ha terminado… ¡pero el trabajo continua!